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Las consecuencias del escándalo

Boluarte y su corrupción impactan en la confianza de los inversionistas: el país cae en su calificación crediticia

Debido a que la presidenta Dina Boluarte bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito y omisión de declaración relacionada con el controvertido 'Rolexgate'. (Dibujo: NOVA)

S&P Global Ratings anunció el jueves pasado la rebaja de la calificación crediticia soberana a largo plazo en moneda extranjera de Perú, pasando de 'BBB' a 'BBB-', debido a la crisis política que está socavando la confianza de los inversionistas. Esta decisión llega en medio de una creciente fragmentación en el Legislativo y una serie de escándalos que sacuden el panorama político del país.

La caída en la calificación se produce en un momento de intensa turbulencia política, con la presidenta Dina Boluarte bajo investigación por presunto enriquecimiento ilícito y omisión de declaración relacionada con el controvertido 'Rolexgate'. Estas tensiones políticas han generado un entorno de incertidumbre que está impactando negativamente en la economía peruana.

En su comunicado de prensa, S&P señaló que prevé una recuperación económica moderada para el período 2024-2025, luego de una contracción del Producto Bruto Interno (PBI) real el año pasado. Sin embargo, los desafíos políticos actuales están ejerciendo un costo de oportunidad sobre el crecimiento económico y limitando la capacidad del país para reconstruir su espacio fiscal.

La agencia calificadora destacó la debilidad estructural del gobierno peruano y la falta de voluntad o capacidad por parte de los ministros de economía para garantizar la sostenibilidad fiscal. Esta situación ha llevado a las primeras y tangibles consecuencias, con la rebaja de la calificación crediticia a 'BBB-', el último escalón dentro del grado de inversión.

Esta no es la primera vez que Perú recibe una calificación 'BBB-'. S&P asignó esta calificación en julio de 2008, durante el mandato del entonces presidente Alan García, y nuevamente en agosto de 2011, poco después de la asunción de Ollanta Humala. Sin embargo, esta rebaja refleja un aumento en el estancamiento político y la incertidumbre sobre la estabilidad institucional del país.

La decisión de S&P sigue a la acción tomada por Fitch Ratings en octubre del año pasado, cuando también modificó la perspectiva de Perú a negativa, citando un declive en la estabilidad política y la eficiencia gubernamental, lo que intensificó los riesgos para la calificación crediticia del país.

En cuanto a la economía del país, una encuesta del Barómetro de las Américas 2023 de LAPOP Lab, realizada con la participación del Instituto de Estudios Peruanos, revela que es percibida como una de las menos favorables de América Latina, ubicándose solo por encima de Argentina. El 80 por ciento de los peruanos ha notado un deterioro económico en el último año, según datos de Ipsos Perú, lo que muestra una preocupante escalada respecto a años anteriores.

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